miércoles, 27 de junio de 2012

Eón, lo siento pero no :(

Pues resulta que me parece que el domingo empecé un libro que tenía planeado leer: Eón, el despertar del ojo de dragón. Comenzó genial; el argumento era muy bueno, los personajes originales y nada, que todo iba muy bien, me estaba encantando.
Pero a partir de un cierto punto, fue decepcionándome el comportamiento de la protagonista: me ponía nerviosa porque no se daba cuenta de cosas tan, pero taaaaaan obvias que daban ganas de gritarle a libro ;P

He acabado por dejarlo, pero como quería saber si por lo menos acababa enterándose, he ojeado las páginas que me quedaban saltándome los detalles inútiles.

Supongo que me releeré el final con más detalle y os haré un bonita reseña suya, pero ya os adelanto que no me ha gustado mucho. Lo peor de todo es que no era por el argumento, que me gustó, o que me cayesen mal ciertos personajes, ¡Era que que me ponía nerviosísima la protagonista!
Yo no voy a continuar la saga, pero supongo que si tenéis más paciencia que yo con la prota o no veis las cosas tan obvias como yo, os gustará.


Como resultado de que no me gustase me empecé un libro al que le tenía muchísimas ganas:
-Memorias de un amigo imaginario, de Matthew Dicks.
Me está pareciendo un libro muy interesante y fuera de lo común. Narrado por Budo, el amigo imaginario de Max, el libro resulta íntimo pero no en exceso dado que en él Budo cuenta la historia como se supone que la vivió él, con sus impresiones y sus sentimientos. Realmente interesante y entretenido.

Pero lo que yo realmente os recomiendo es que vayáis a la piscina o incluso a la playa, porque con el calor que hace... Se nos van a derretir las neuronas!!
Eso sí, al llegar a la piscina/playa aseguraos de que tenéis un buen libro que leer, si tenéis un amigo también vale porque un amigo es un tesoro!! ^^

1 comentario:

Mónica Antón Ramos dijo...

¡Me pasa igual que tú con este tipo de libros! Yo es que me quedo mirando el libro pensando: ¡¡Pero esto qué es!! ¡Esto para los parvulitos! Y lo cierto es que me cabreo... Pero Siempre, por fuerza lo acabo leyendo. Lo de saltarme páginas no lo he hecho, pero muchísimas veces, me salto párrafos enteros de descripciones, la forma en la que se comportan las personas... esas cosas.

¡Nos leemos!